Domingo 4 de noviembre, es la noche del sabado, es la una AM. La soledad se bate a mi alrededor, a pesar de que la casa este llena de jovenes amigos de mi hijo.
Son muchos los dias que no escribia nada, el cansancio, el agobio del trabajo.... no, nos on excusas son pequñas realidades que todos vivimos.
El Otoño empieza ha desparecer, los dias son más cortos y la obscuridad de la noche se adelanta y con ella las luces de la ciudad aparecen con sus murmullos, llantos, sonrrisas, en un ir y volver.
Ando solo por la calle, un chico me golpea sin darse cuenta, mi mano suelta la bolsa, todo lo que llevaba cae por el suelo. Recojo y sigo andando, abstraido en mis pensamientos.
Pienso en ti, lejana amiga, buscando tu perdón, por alguna sinrazón de mi silencio, silencio amargo de una soledad acompañada.
Pocas palabras tengo, muchos pensamientos y deseos llenos de utopias, que por serlo nunca conseguiré.
Siempre pensando en ti.
Desde hace muchos de días está pasando algo en nuestro país. El debate catalanista, sobiranista, independentista o como lo queramos denominar. Es más fluido que nunca. Todas las formaciones políticas expresan sus planteamientos, los que son militantes y el que no son, se preguntan cual es el camino ha seguir. Los acontecimientos sociales, económicos, y el mal funcionamiento de las infraestructuras de transporte y alumbrado han estado como un detonador inmediato, aparte del que significa tener un nuevo estatuto, que se debe desarrollar, pero que está mediatizado, por una parte por las próximas elecciones generales al Estado español y por otra de las resoluciones del Tribunal Constitucional. A todo esto hay que sumarle un gobierno tripartito, que en muchos d’aspectos no acaba de arrancar, y esto se nota en el pulso político de cada día.
Un gobierno que quiere gestionar, pero le falta el temple de la ilusión colectiva, y esto lo convierte en un gobierno gris, dónde su gestión nos conduce a ser una comunidad de cariz regionalista cómo pueden ser Murcia o la Rioja.
Catalunya es mucho más, y no quiero desmerecer estas comunidades, Catalunya es una Nación y como tal deben actuar sus gestores, y esto no lo hacen. Y es aquí dónde creo que ha sido el despertar del debate sobiranista. Como decía Vicente Villatoro, es la primer vez desde la restauración de la democracia que el catalanismo político no está presente en el gobierno, y esto es fundamental en nuestro país.
Los catalanes no somos unos regionalistas, ni en la forma ni el fondo, Catalunya está acostumbrada a pensar forma de estado, o sea una Nación sin Estado, pero que aspira a serlo.
En este panorama aparecen toda una serie de plataformas, unas dentro los partidos, como es la Plataforma por la Soberanía dentro a CDC, Izquierda independentista y Reagrupamiento.cat dentro a ERC, aparte de las plataformas cívicas como son la Plataforma por el derecho ha decidir y la última denominada Círculo de Estudios Sobiranistas. No queríamos “caldo”, pues aquí tenemos una olla .
El panorama desde el punto de vista histórico es interesante, pero…¿ donde nos llevará tanta plataforma, si no hay un frente político común de los partidos nacionalistas que las aglutinen? y que, además vuelvan a dar el temple de la ilusión y la participación en próximas elecciones.
El tiempo nos. lo dirá.
Todo sea por una Catalunya Libre
Son las 11h y 30' de la máñana, viernes 14,hoy me he cogido el dia de fiesta.
He acompañado a mi hija al aeropuerto, se ha ido a pasar quatro dias a la isla de Tenerife,(Canarias)y dentro de unos pocos minutos acompaño a mi hijo al médico.
El dia està gris, amenazante, de un momento a otro puede empezar a llover. Este dia invita a la lectura, y quiero compartir este poema de Miquel Hernández.
Entre nuestras dos sangres
algo que aparta, algo
que aleja, impide, ciega,
sucede palmo a palmo.
Entre nuestras dos sangres
va sucediendo algo,
arraiga el horizonte,
hace anchura el espacio.
Ebtre nuestras dos sangres,
ha de suceder algo,
un puente como un niño,
un niño como un arco.
Entre nuestras dos sangres
hay cárceles con manos.
Cuanto sucede queda
entre los dos de paso.
has ta pronto quien me lea.
La industrialización dio lugar a una nueva sociedad, diferenciada del resto de España, con un grado creciente de conflictividad social y con una desavenencia también creciente respecto del Estado español, que se consideraba incapaz de responder a los intereses de una sociedad como la catalana. Ello comportó que a lo largo del siglo XIX, y a partir del recuerdo del esplendor medieval y de las libertades perdidas, fuesen sucediéndose los movimientos que propugnan el reconocimiento de la personalidad catalana, que van del particularismo de principios de siglo hasta diversas formas de federalismo y de regionalismo. Esta reivindicación se vio impulsada, desde mediados de siglo, por el resurgimiento de la cultura y de la lengua catalanas propugnadas por lo que se conoció como Renaixença
En el último tercio del siglo XIX, el catalanismo fue formulando sus bases doctrinales, tanto en el campo progresista como en el conservador, al mismo tiempo que empezaba a establecer los primeros programas políticos (como las Bases de Manresa, 1892) y a generar un amplio movimiento cultural y asociativo, claramente reivindicativo.
En 1898, España perdió sus últimas posesiones coloniales en Cuba y Filipinas, lo cual no sólo conllevó una crisis de confianza importante, sino que impulsó decisivamente el catalanismo político. En 1901 nació la Liga Regionalista, el primer partido político moderno en Cataluña y España, que en el año 1907, en coalición con otras fuerzas catalanistas (de los carlistas a los federales), agrupadas en la denominada Solidaridad Catalana, ganó las elecciones con el programa regionalista que Prat de la Riba había formulado en "La nacionalitat catalana" (1906).
A pesar de todo, las tensiones sociales -puestas de manifiesto con la creación, en el mismo 1907, de la Solidaridad Obrera- persistieron, y dieron lugar a la rebelión popular de la Semana Trágica (1909) y en el año siguiente a la fundación de la CNT, el sindicato de tendencia anarcosindicalista que fue absolutamente predominante en el primer tercio del siglo XX.
El catalanismo político logró en 1914 la creación de la Mancomunidad, primer ensayo de autogobierno, al cual puso fin la dictadura del general Primo de Rivera (1923). La proclamación de la Segunda República, en 1931, volvió a dar la autonomía a Cataluña, lo cual permitió la recuperación de una institución propia de autogobierno, que llevaría el nombre histórico de la Generalitat y al inicio de un periodo, dramáticamente corto, de recuperación de la normalidad democrática y cultural, que se vio interrumpido por el estallido de la Guerra Civil Española.
Después de una larga y dura posguerra, caracterizada por el clima de represión política y social y de atraso económico y cultural, la España franquista experimentó, a partir de la coyuntura de 1959 y pese a las condiciones políticas adversas, un periodo de expansión económica, que fue determinado por la inserción tardía, aunque rápida, de España en general y de Cataluña en un desarrollo europeo más amplio, correspondiente a lo que se ha llamado los 'treinta años gloriosos' (1945-1975).
En este periodo, Cataluña experimentó un gran incremento de la población, que pasó de 3 a 6 millones de habitantes entre 1950 y 1980. Este enorme salto demográfico, que fue posible gracias a la existencia de una industria que necesitaba mano de obra, fue posible por la aportación migratoria de gentes venidas, fundamentalmente, del sur de España. Esta aportación demográfica ha configurado, de una forma decisiva, la sociedad catalana actual.
no se me ve pero jo estaba aquí metido. Era joven, tenia 26 años.Estos años se han visto presididos por un proceso simultáneo de modernización económica y política en toda España, que ha acercado el país a los estándares medios de la Unión Europea, y por un afianzamiento de la personalidad y de la cultura catalanas.
Aquí se termina este breve resumen histórico, de un publo que quiso ser estado, y no pudo, pero el tiempo nos lo dirá, puesto que el sentimiento nacionalista no ha muerto, está vivoy va creciendo.
Agradezco tu interés por saber cosas de mi pais, aquí tienes una segunda entrega, para saber un poco más. Tambien me gustaria saber si tu tienes un bloc, para poderlo leer.
no-et-deixis-atrapar.blogspot.com Es mi otro bloc en lengua catalana, es diferente.
Torre de vigía del castillo medieval de Sota-ribes.Este territorio soberano, conocido como Cataluña Vieja, con una sociedad de carácter eminentemente feudal, inició una importante expansión territorial, que comenzó, en el tránsito de los siglos XI al XII, en tiempos del conde Ramon Berenguer III -el primero en ser llamado monarca de los catalanes-, y en varias direcciones: el levante peninsular, las islas mediterráneas y el norte occitano. Fruto de esta expansión fue la incorporación de la mencionada Cataluña Nueva, al sur y a poniente del río Llobregat y hasta el Ebro, que fue conquistada y repoblada en el siglo XII.
La unión matrimonial del conde Ramon Berenguer IV, de la casa de Barcelona, con Petronila, hija del rey de Aragón, en 1137, posibilitó la formación de la Corona de Aragón y la continuación de la expansión feudal, que empezó por el sur y el poniente musulmán -Tortosa fue conquistada en 1148 y Lleida en 1149.
Paralelamente, y en el tránsito de un sistema feudal a un estado monárquico, se fue configurando un sistema político que tenía como base el pactismo, o sea, la limitación del poder real por parte de las cortes -donde estaban representados la nobleza, la clerecía y la burguesía urbana-. Este sistema constitucional dio lugar a una institución surgida a finales del siglo XIII, la Diputación del General (que, a partir del siglo XVI, fue conocida también como Generalitat), que adquirió progresivamente un papel político.
Sin embargo, a partir de mediados de siglo XIV, se inició una época de crisis demográfica (con el impacto recurrente de la peste), económica y política, que llevará al paroxismo de una guerra civil a mediados del siglo XV.
Debilitada demográfica y económicamente, y con una monarquía absentista desde la unión dinástica con Castilla, en los siglos XVI y XVII Cataluña vivió un período de decadencia, en oposición al llamado "Siglo de Oro" castellano que siguió a la conquista de América. Las pretensiones unificadoras de la monarquía hispánica estuvieron en la base de un nuevo conflicto de Cataluña con el rey, el levantamiento secesionista conocido como Guerra de los Segadores (1640-1659). El Tratado de los Pirineos (1659), que puso fin a esta guerra, sancionó sin embargo la anexión de los condados de Rosellón y Cerdaña a la monarquía francesa, mientras que las instituciones políticas catalanas pasaron a ser fuertemente controladas por la monarquía hispánica.
La Nueva Planta significó también la sustitución de la lengua catalana por el castellano en todo el ámbito público: la administración, la enseñanza, etc. Ello comportó un declive de la lengua -mantenida sin embargo en el ámbito familiar- y de la cultura catalanas, del que no saldría hasta la llamada Renaixença del siglo XIX. En el terreno económico, y una vez superados los efectos de la guerra y de la ocupación militar, Cataluña experimentó un progresivo proceso de desarrollo agrario, comercial y manufacturero, que puso las bases para la industrialización del siglo siguiente.
Espero que sirva para conocer un poco más, mi país y como somos las persones que aquí convivimos.
Cataluña es un país de la Europa mediterránea que se sitúa en el triángulo noroccidental de la Península Ibérica. Su situación la ha convertido, históricamente, en una tierra de paso, donde han confluido distintos pueblos y culturas.
Cataluña antes de Cataluña
Habitado ya en época prehistórica -los primeros restos fósiles conocidos pertenecen al Paleolítico Medio-, el territorio catalán fue colonizado por los griegos, los cuales fundaron, hacia el 600 a.C., la factoría de Emporion (Empúries) (En castellano Empurias). Ésta y la de Rode (Roses),(En Cast. Rosas)fueron dos de las colonias griegas más occidentales. La presencia de griegos, fenicios y cartagineses en la costa catalana ejerció una influencia decisiva en la configuración de la cultura de los iberos, nombre que griegos y romanos dieron a los pueblos indígenas del traspaís. Durante las guerras púnicas, Emporion mantuvo una sólida alianza con Roma, y en su puerto desembarcaron los ejércitos romanos de Gneo Escipión (218 a.C.), de Escipión (210 a.C.) y de Catón (197 a.C.), que comenzaron la conquista y romanización de la Península Ibérica.
La romanización, que dejó una fuerte huella en Cataluña, se impuso limpiamente hacia finales del siglo I a.C., cuando ya se había consolidado la penetración de la lengua latina, el sistema legislativo y de las estructuras sociales -o sea, la organización urbana y del campo, conectadas por la red de vías de comunicación. La ciudad de Tarraco (la actual Tarragona) se convirtió en capital de la provincia Tarraconense -que comprendía un amplio territorio desde los Pirineos hasta Cartagena-, y fue uno de los grandes centros políticos y religiosos de Hispania, que mantuvo su importancia -bien visible en los importantes restos arqueológicos conservados- durante el Bajo Imperio. Con el Cristianismo se convirtió en centro de un arzobispado.
El reino visigótico, que sucedió al dominio romano, luchó por mantener las estructuras de un imperio centralizado, con sede en Toledo, pero se acabó con la conquista musulmana de la Península: el 714 se produjo la primera penetración arábico-musulmana en las tierras catalanas. La penetración islámica, que tuvo su techo en Poitiers (732), conllevó la arabización de gran parte de la Península Ibérica, incluida la futura Cataluña. Sin embargo, el territorio fronterizo con el Imperio Franco fue progresivamente conquistado desde el norte. En el 785 la ciudad de Girona (Gerona) se dio a los francos, y en el 801 los carolingios conquistaron Barcelona. Fue precisamente alrededor del condado de Barcelona -cuyos primeros condes fueron francos- donde se aglutinaron el resto de condados pirenaicos, que formaban la llamada Marca Hispánica. A partir de Guifré el Pelós (878-897), el condado de Barcelona se convirtió en hereditario, con lo cual se dio el primer paso hacia la soberanía y la constitución de un Estado catalán.


